Agallas de roble en otoño
Las agallas de roble son formaciones anómalas que aparecen en hojas, ramas, brotes o raíces de los robles. Se originan como respuesta del árbol a la puesta de huevos de ciertos insectos, sobre todo avispas de la familia Cynipidae. Cuando la larva comienza a desarrollarse, el tejido vegetal crece de manera desordenada y forma la agalla, que actúa como refugio y fuente de alimento para el insecto.
Su forma es muy variable: pueden ser esféricas, ovaladas, irregulares o con pequeñas protuberancias. El tamaño va desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros de diámetro, dependiendo de la especie de insecto y del roble afectado. Al tacto suelen ser firmes o leñosas, aunque algunas son más esponjosas cuando están frescas.
El color de las agallas cambia con el tiempo. Al inicio suelen ser verdes, similares al tejido de la hoja o la rama, y luego pasan a tonos amarillentos, pardos o marrones oscuros al madurar y secarse. En el interior suele haber una o varias cámaras, cada una con una larva.


