Comienza en el Distrito de Moncloa de Madrid.

Tras subir al faro del mismo nombre pude observar los colores de otoño de la Casa de Campo, así como una maravillosa vista de la Casa de Campo y de prácticamente todo Madrid.

Luego recorrí en Parque del oeste, que no conocía, empezando por la entrada que hay al lado del intercambiador de Moncla. El parque, que visto desde fuera parece plano, es un continuo subir y bajar rampas, no hay ni un metro llano.

No obstante, el esfuerzo mereció la pena. Estaba en su plenitud otoñal, la variedad de colores era abrumadora y el arroyo que lo recorre a lo largo estaba espléndido. Heché en falta el trípode para hacer alguna foto de larga exposición en los múltiples saltos de agua que hay.

Tras continuar por el Paseo de Camoens y el Paseo del Pintor Rosales cruce la Rosaleda, aunque éste no sea su mejor mes y, me dirigí al Templo de Debod rodeado por toda la arboleda, ya con las hojas amarillas.

Más adelante están el Palacio Real y la Catedral de la Almudena y para finalizar el recorrido el Teatro real donde cogí el metro de Ópera para volver a casa.

Aunque en línea recta es poca distancia, con las idas y venidas del parque y vuelta atrás por mis propios pasos cuando veía algún árbol o vista que me gustaba, cuando me subí al metro, la pulsera de actividad marcaba aproximadamente 15.000 pasos, es decir, unos 11 Km.

 


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