Basílica Santa María de los Reales Alcázares
La Basílica y Real Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares se encuentra en la Plaza Vázquez de Molina, en el corazón monumental de Úbeda. Es el principal templo de la ciudad y uno de los edificios religiosos más importantes del Renacimiento andaluz. Su construcción se desarrolló entre los siglos XIII y XVIII sobre el emplazamiento de una antigua mezquita mayor musulmana, por lo que reúne elementos arquitectónicos de distintas épocas y estilos.
El exterior presenta una imagen monumental y elegante. Destaca su fachada principal renacentista, diseñada con una composición equilibrada y decorada con esculturas, relieves y elementos clásicos. La robusta torre campanario se eleva sobre el conjunto y constituye uno de los perfiles más reconocibles del casco histórico de Úbeda.
El interior posee una planta de grandes dimensiones dividida en varias naves sostenidas por pilares y columnas. La amplitud del espacio, la altura de las bóvedas y la riqueza de los detalles arquitectónicos crean una sensación de solemnidad y grandiosidad. En el templo conviven elementos góticos, renacentistas, barrocos y mudéjares, reflejo de los siglos durante los que se prolongó su construcción y transformación.
Entre sus espacios más destacados se encuentran las capillas laterales, el coro, la sacristía y los restos arqueológicos de la antigua mezquita, visibles en algunas zonas del edificio. También conserva una valiosa colección de obras artísticas, esculturas y elementos litúrgicos que testimonian la importancia religiosa y cultural de la ciudad.
La Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares forma parte del conjunto histórico de Úbeda, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO junto con Baeza. Su valor radica tanto en su riqueza artística como en la superposición de culturas y estilos arquitectónicos que resumen gran parte de la historia de la ciudad desde la Edad Media hasta la época moderna.


